“Liderazgo relacional: la fortaleza del grupo”

El alumnado del MBA Industrial analiza cómo las relaciones son una palanca clave para mejorar procesos y optimizar resultados  

La inteligencia emocional y el liderazgo son dos conceptos que van íntimamente unidos. Según los expertos para ser un buen líder, hay que saber abordar los sentimientos de un equipo y saber gestionarlos con efectividad. David Alpuente, especialista en formación sobre Liderazgo, Trabajo en Equipo, Inteligencia Emocional y Creación Equipos de Alto Rendimiento ha impartido un módulo de Liderazgo Relacional al alumnado de MBA Industrial de Florida Universitària Business School.  

Durante esta fase del posgrado, el alumnado ha asumido esta nueva concepción de liderazgo, un modelo que propicia las relaciones interpersonales, no el individualismo. A través del liderazgo relacional, las organizaciones pueden gestionar el cambio a través de valores compartidos y un modelo que integre contextos para que emerjan los mejores talentos con el fin de obtener una visión común.  

Para lograr estos objetivos, hay que “entrenar” habilidades como la escucha, el diálogo, la interacción con el grupo, la comunicación o la co-creació, que implican crear un equipo que aplique la escucha activa, mantenga un diálogo permanente y pueda debatir. “En este módulo entrenamos a las personas en esas actitudes y habilidades que les permitan construir relaciones sanas y eficientes con los demás, desde el convencimiento de que en una empresa las relaciones son una de las palancas clave para los resultados”, ha señalado el experto.  

Desde una metodología vivencial, durante las distintas sesiones, los estudiantes viven distintas experiencias en las que toman conciencia de cómo se crean vínculos, y cuáles son sus fortalezas y aspectos mejorables para trabajar en equipo. 

“Comenzamos con experiencias por parejas como co-pintar un dibujo sin hacer uso de la palabra. A través de esta práctica cada persona puede descubrir algunos de sus patrones de conducta cuando crean algo con otra persona”, ha subrayado David Alpuente

El módulo también ha contado con una divertida y agradable jornada al aire libre en la que el alumnado tomó el camino de lo experiencial y lúdico para lograr aprendizajes.

“La última de las actividades de dicha jornada es un reto o desafío de trabajo en equipo en el que trabajan todos juntos para lograr un objetivo. Para ello diseñan una estrategia, emplean todos los talentos y capacidades de las personas del grupo, y lo más grato para nosotros como facilitadores-formadores, es verles celebrar que lo han conseguido”, ha relatado el profesor 

Los alumnos han señalad que el módulo de Liderazgo Relacional permite alcanzar un mayor autoconocimiento, aumentar la confianza entre ellos y la unión como equipo de personas que viven la experiencia de cursar un máster juntas.