El consumidor, el centro del universo digital

Las ideas tradicionales ya no sirven. Pensar que el consumidor es el objetivo final de una campaña de marketing es un error que se sigue cometiendo en las estrategias de marketing. La era 4.0 o la revolución tecnológica ha situado al cliente en el epicentro de la estrategia empresarial. El término customer centric se ha acuñado en muchas organizaciones para centrar los objetivos en el cliente o potencial comprador de un producto. Esta nueva visión de las compañías no solo persigue buscar la mejor experiencia del cliente. En la nueva economía digital ya se habla de un cambio de paradigma. Estas son algunas de las reglas que aplican las grandes empresas en sus estrategias:

Conoce a tu cliente: Las marcas no pueden diseñar una estrategia de marketing sin conocer previamente cuál es el perfil de su usuario. Las nuevas tecnologías han generado un nuevo tipo de usuario. El denominado omni-consumidor es un cliente mucho más selectivo y exigente, está más informado, es prescriptor de la marca y dispone de muchos más recursos antes de realizar su elección. 

Líderes de opinión: Un mensaje u opinión de un cliente puede resultar tan efectivo como un spot de televisión. Por ello, es imprescindible mantener una comunicación fluida de la marca con el usuario para garantizar que su opinión sea lo más favorable posible a nuestros intereses. 

Crear con el usuario: El consumidor actual ya no es un elemento pasivo en la estrategia. Actualmente, el usuario tiene perfiles en redes sociales e interactúa a menudo con la marca. Por ello, es importante medir cuáles son sus preferencias, en qué canales se mueve y qué mensajes son los que más funcionan para establecer su interacción.  

Marketing de contenidos, el nuevo rey: Planificar, diseñar, elaborar, publicar y testar. Todo este proceso es clave en el denominado marketing de contenidos. Las marcas deben responder a las necesidades de sus clientes a través de contenidos de valor. Una información tan relevante para el usuario que tenga la necesidad de compartirla. 

Creatividad y keywords: Hay que lograr que la marca muestre a la audiencia lo importante que es y todo lo que puede ofrecer. Para ello, debemos tener en cuenta las palabras clave o keywords para aumentar las posibilidades de aparecer en las búsquedas de nuestros potenciales clientes. 

Contenido de calidad para aportar valor: El contenido de calidad siempre merece situarse en los primeros puntos del ranking de la estrategia de contenidos. Este factor aporta credibilidad a una marca y la posiciona como referente de un sector. Además, atraerá enlaces de manera natural. 

Copywriting: En este punto entra el juego el denominado “call to action”. Una palabra, una frase o simplemente un botón son suficientes para lograr una conexión con nuestros usuarios. 

Apela a las emociones: El marketing emocional o apelar a las emociones es uno de los recursos más efectivos para lanzar campañas de productos. Es una manera eficaz de conectar con la audiencia. El mundo digital ha acercado la comunicación entre la marca y la audiencia. Por ello, hay que apelar a la importancia que para las empresas tienen sus clientes. En definitiva, que tengan presente que el cliente tiene el poder y hay que enamorarlo a través de las emociones. 

Estrategia en redes sociales: Las redes sociales se han convertido en un efectivo canal de comunicación dentro de una estrategia de marketing digital. Los responsables de este departamento deben conocer sus códigos, el público al que se dirigen en cada caso y qué mensajes hay que lanzar para cada una de ellas. 

Florida Universitària Business School desvela las claves de de esta importante herramienta para las organizaciones, a través del nuevo Máster en Marketing y Estrategia Digital, un postgrado que permitirá a los profesionales adquirir las habilidades extraordinarias que demanda el mercado. Su objetivo es poner al alcance de las empresas todas las herramientas de marketing digital necesarias para llevar a la empresa a la era 4.0, diseñar campañas, analíticas y cómo medir los progresos del plan. Durante el postgrado el alumnado podrá sumergirse en el mundo del comercio electrónico conociendo la trama de su logística y medios de pago. También se adentrará en las claves del marketing de contenidos y el copywriting, las redes sociales o el mobile marketing, entre otras cuestiones.

A lo largo de ocho módulos, el programa acompaña a los estudiantes en su proceso de formación con expertos que les permitirán convertirse en piezas claves de la estrategia de sus organizaciones.